domingo, 27 de marzo de 2011

El alemán de la falda vaquera

Estaba yo hace unas horas a la espera de la guagua frente al portal del hotel Concorde, en esa calle que da a Las Canteras y en la que sopla un airecillo fresco, del estilo cincuentera:"Hace un gris que corta el cutis", o al estilo campechano: "Lo que hace es un frío que pela los cojones", cuando veo a una pareja de extranjeros (por qué extranjeros y como los distingo: por su pelaje, ¡vaya!), que de la mano bajaba las escaleras hacia la acera. Él alza sus brazos al cielo como clamando por el tiempo, o así, y es que el caballerete portaba senda falda vaquera, minifalda más bien, que dejaba al aire sus no hermosas piernas blancurrias.
Ella ni se inmutó. Claro, llevaba pantalones y por arriba anorak. Él no, él llevaba camiseta.Hasta ahí todo bien: uno se molesta por el frío y la otra ni lo notaba, pero, ¿qué hacía un alemán en minifalda? ¿De carnaval?, ¿pal su a la cabalgata? No, no esperaban nada, cruzaron la calle y él le hablaba a ella(por eso sé que eran alemanes, porque no hablaban en inglés, ¡ja!) y ni puta idea de lo que le contaba. Pero fueron para un lado y regresaron sobre sus pasos, y él tan tranquilo con su faldita vaquera y sus piernitas blanquitas al aire.
Hombre, uno espera a un tío en falda si es escocés y va borracho.Ni te imagines que de un hotel va a salir un señor en faldita vaquera siendo alemán, no va tajado y lleva de la mano a una tía, fea pero tía al fin y al cabo.
Y el elemento no era gay, o al menos caminaba más a lo John Wayne que a lo Boris Izaguirre.
La cosa no está clara. Me hizo pensar: ¿por qué llevaba falda? O una de dos: o se cagó en los únicos pantalones que trajo o no tenía nada que ponerse para que el sol bronceara sus lechosas piernas.
De todas formas este es un tonto prejucio. Cada uno va como le da la gana, pero ¿a qué es extraño ver a un alemán en faldita vaquera? Es como si supiésemos que Mauricio ya conduce legalmnente su coche.
(Vota verde o balnco)