miércoles, 27 de enero de 2010

¡Ni ética ni fundamento!

Se me acaba de caer el alma a los pies: el impresentable de Román Rodríguez anuncia que ya está en tratos con González Arroyo para que el PPM le apoye en las próximas elecciones regionales.

O lo que es lo mismo: el llamado partido Nueva Canarias, escindido del ala izquierda de CC quiere pactar con lo más ultra de lo escindo del Partido Popular en Fuerteventura.

Ver para creer: no me hago cruces porque en estos fetichismos no creo, pero es para convertirse. ¡Joder! Con la política canaria. Cualquier cosa vale ya con tal de hacerse con un escaño, una canonjía, una prebenda.

Un hombre, un partido, que se llama progresista, que se va de CC porque no aguanta a ATI ni a Mauricio, que tiene en sus filas a Carmelo Ramírez, adalid de las causas perdidas, ese mismo partido quiere ahora asociarse de forma puntal, aclara, con el engendro político de González Arroyo. Madre, ¿dónde queda la ética?, ¿dónde el fundamento?

Se ha perdido todo, al grito de todo vale ni Maquiavelo hubiese previsto tal desmelene: cojan lo suyo rápido que me llevo la caja, parecen haber dicho en estas islas tan depauperadas y deprimidas y no creo yo que por efecto de la crisis económica sino por culpa de la clase política que hemos amamantado.

Como de mamanza va el juego, pues no se entiende que sea otro el interés en tal contubernio, lo mejor es que Nueva Canarias y Román Rodríguez no sólo se queden como están, sino peor: que ni aparezcan en parte alguna en las próximas elecciones.

El pueblo debe saber castigar esta falta de ética, que es de lo poco que le podemos exigir ya a los políticos.