miércoles 8 de julio de 2009

Australia no quiere toples

Sabíamos, conocíamos de su puritanismo. Va de moderna, pero...¡agüita colega! la señoras es más cursi que una pianola. Apoya a sus correligionarios de Telde en la idea de llevar a consulta si en las playas del municipio, en Melenara sobre todo, se debe permitir el uso del toples en las mujeres.

¿Cómo se les ha quedado el cuerpo? Me recuerda a monseñor Pildain, un obispo vasco que anidó entre nosotros y que quiso separar a hombres de mujeres en las playas de nuestra isla, en Las Canteras, claro, que es donde se bañaba la gente en aquellos tiempos.

Pues bien, Australia, que va de divina, separada y todo, con cirugía y todo, que yo sepa, se muestra ahora partidaria de que sus compañeros consulten a la ciudadanía si está bien que en Melenara las chicas, o no tan chicas, luzcan sus pechos sobre la arena con el fin de tostarse mejor.

Australia no se conforma con meter la pata con el tema de Santa Lucía y Telde y el nepotismo de ambos, olvidándose la práctica obligada del PP que ha colocado a los hijos de los hijos, a los nietos de los jefes y aún a sus sobrinos y primos, como cualquier cosa, no ya empleados sino concejales, diputados, etcétera, sin que hayan tenido que pasar por algo para demostrar su valía. ¿O no Mariscal?

No, Australia tiene una boquita linda que se la pisa. Es mona, menudilla pero vibrante, y se ha colado ahí, de mandona en el partido. Pero ¿sabe algo de política? ¿Conoce realmente de qué va esto? Parece que no, que anda muy despistada, sobre todo teniendo en cuenta que pide investigar lo que su partido acapara. Menos mal que lo de los trajes de Camps le queda lejos.

Yo, que me las prometía muy felices para seguir con el asunto chicha y Las Canteras, que ahora tercia Rita Martín en el asunto, va Australia y me chafa la idea. Pero en fin, ellos son así, los del PP siempre dan tema para hablar y para escribir.

Lo de Camps ya va haciendo historia, igual que lo del tesorero nacional. Ninguno de los dos dimite. Y ya los veremos en la cárcel o enjuiciados, en el banquillo, pero nada, inocentes. Camps, sobre todo, que todavía espera agotar todas las triquiñuelas de que es capaz antes de reconocer que metió la pata aceptando regalos de alguien en forma de trajes.

Y Rita Barbeá, que es igual de grande que Rita Martín (¿las clonará el PP?) va y compara el regalo del presidente de Cantabria a Zapatero, unas anchoas, con los regalos a Camps... Está el montañés como para hacerle la pelota a alguiien, ese que va en taxi a La Moncloa para no gastar en medios oficiales. No, Camps no, él y el tesorero, repeinado éste a la mejor manera goda, se aferran a un clavo ardiendo.

Y la Martín, que es un ejemplo vivo de cómo no debe ser una consejera de turismo, ni nadie que se precie en algo profesional, va y dice que lo de los chichas en Las Canteras está genial. Claro, como no fueron a playa del Carmen ni a Timanfaya, ella tanquila. Que los de Las Palmas de Gran Canaria, aguantemos a los chichas después del destrozo que nos intentan hacer con eso del Gran si Gran no.

¡Vamos, que tenemos que jodernos! Pero no, ya verán como sale alguien por ahí, con lo que hay que tener, y un sábado de estos arranca con toda la publicidad y la tira al mar, que es donde debe estar y no haber traspasado.